miércoles, 1 de julio de 2009

Taciturno


nacido de las noches

y las tazas que de a sorbos

van licuando aquella ausencia


descomponiendo mi suerte

que se torna borra

-y es de vino- y que,

con una sola mirada,

también, se borra


paro al voltear

y ver lo que hay afuera

(en eso descubro qué

me inspira diferente)


la boca de esa taza

-donde los labios se reposan-

es, en realidad, un ojo

que me mira ciegamente


veo mares, veo verdes

pero en eso, además,

veo cómo se contienen;


son tus ojos que

me miran ciegamente


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